Contexto 04 · Terra Productiva
Por qué Terra puede sostenerse sola: paneles solares, internet satelital, un manantial y almacenamiento en el sitio.
En la última década, mucho de lo que la gente en Venezuela daba por seguro se volvió poco confiable. La red eléctrica falla a menudo. El agua va y viene. El combustible a veces escasea y la conectividad es irregular, más todavía mientras uno se aleja de las ciudades. En un pueblo remoto en lo alto de los Andes, no son molestias sueltas. Se acumulan. Se va la luz, se para la bomba, y el agua no llega al tanque. Se corta el internet y no se puede confirmar un pedido. Un día de trabajo se convierte en un día de espera, y para una familia que gana un salario, un día de espera es dinero perdido.
Hemos visto cómo fallas pequeñas se convierten en un daño real. Un cuarto frío se calienta y un lote de comida queda en riesgo. Un pago no entra y el comprador se va con otro. Esto no es culpa de nadie. Es sencillamente lo que pasa cuando el piso sobre el que se trabaja no deja de moverse. Por eso tomamos una decisión desde el principio: no íbamos a construir Terra sobre sistemas con los que no podemos contar.
Terra está en una finca en la Aldea Gavidia, arriba del pueblo de Mucuchíes en Mérida, a unos 3.400 m de altura, cerca del Parque Nacional Sierra Nevada. Ya tiene lo que hace falta para sostenerse sola. Los paneles solares están instalados. El internet satelital funciona. Un manantial natural da agua limpia. Arriba de la finca está el páramo, ese raro pastizal de altura donde el frailejón almacena el agua y la suelta poco a poco, como una torre de agua natural. Y estamos terminando el galpón, para que los insumos y el producto tengan un lugar en el sitio y, cuando afuera todo falle, adentro el trabajo no se detenga.
Esto no se trata de darle la espalda a la infraestructura pública. Los sistemas públicos tienen una fortaleza real, que es la escala, y ojalá se recuperen. Pero no podemos pedirle a una familia que apueste su salario a una red que quizá aguante o quizá no. Por eso planificamos con la infraestructura que de verdad existe, aquí mismo en la propiedad, y ponemos en marcha el primer emprendimiento, una sala de producción de hongos en el galpón, sobre un terreno que sí controlamos. Los días frescos, las noches frías, la luz fuerte y el agua limpia ya son nuestros. Nuestra tarea es que la luz, el agua y la conexión también lo sean.
Terra Productiva · Gavidia, Mérida · Venezuela